
Productor Audiovisual
La vida misma es una constante Producción. Desde la niñez, todos nos instruímos a ser Productores de nuestra propia vida: buscamos la salud, el amor, la paz, el placer e incluso ese momento y lugar para el desahogo, para el llanto... Si nos enfrentamos a un problema, producimos las soluciones. Si tenemos un sueño, producimos los caminos para vivirlo. Sin embargo, el ser Productor Audiovisual va más allá de satisfacer una necesidad de manera individual. Un Productor está al servicio principalmente de la Obra Audiovisual, de su espectador, y después de los profesionales que convoca. Es un líder creativo que escucha, que marca el paso de marcha; es quien pone el ejemplo de esfuerzo y empuja con un alma apasionada a un grupo de personas que aprenderán y que al mismo tiempo expondrán su talento. En suma, un Productor Audiovisual piensa que no hay problemas, sino consecuencias; en ese sentido es un guía que intenta proyectar visiones, prevé, se prepara. Dentro de su experiencia, debe saber que no sabe nada y que la sabiduría está allá afuera, a su alrededor, sonando trompetas y azotando puertas, para confrontarlo día a día.